Royal Arch
Otro fin de semana y otro par de excursiones, y poco a poco, los fines de semana van desapareciendo…
Esta vez hemos ido a Royal Arch, una excursión relativamente corta. Aunque al final nos tomara poco más de tres horas, se puede hacer en dos apretando el paso y minimizando descansos. El terreno no era especialmente desagradable, aunque en algunos tramos presentaba pendientes del 34%, con puntos concretos del 45%, algo excesivo para los principiantes. Durante la excursión Montu decidió ir estirando, mientras yo iba haciendo de backup a Jieyeon, que a pesar de requerir algunos descansos y apoyo moral aguantó excepcionalmente bien, teniendo en cuenta que era su segunda excursión. La verdad es que la disfrutó bastante (las vistas eran realmente geniales), sólo falta ver mañana cómo lleva lo de las agujetas… jijiji.
Como ya es tradición, el track lo he subido a MapMyRun, y las fotos a Picasa.
Después de la excursión fuimos a comer a un asiático, la verdad, gran sitio, el "thai peanut beef" estaba realmente bueno. Más tarde, en casa, después de volcar todos los datos y darme una ducha me empecé a rallar, así que decidí darme un paseo… que se acabó convirtiendo en 10km.
Por otro lado, esta mañana tocaba la excursión de ejercicio, o lo que es lo mismo, el Bear Peak. No obstante, después de ayer, al final he acabado optando por Green Mountain a medio camino, al ver que el Bear Peak me sería imposible. El tiempo ha sido bastante raro, era soleado pero hacía frío, suficiente como para llevar chaqueta y guantes la mitad de la excursión. En el pico me ha tocado hacer "secado de la ropa", porque la sudada que llevaba era bestial, así que me he quitado la chaqueta y… ¡wow! ¡Si estoy humeante! De la sudada y el frío que hacía (vaho al expirar por la boca) se veía como el sudor se evaporaba. He tendido la camiseta y me tapado con la chaqueta, con lo de dentro fuera para que se secara mientras me rehidrataba y comía algo. Un cuarto de hora más tarde estaba ya en el descenso, dando ánimos a los que subían ("está justo ahí, no son ni diez minutos!") y disfrutando del camino, ahora ya sin acusar el cansancio del día anterior hasta el último medio kilómetro, donde el cuerpo me insinuaba que dejara de correr, pero con una cursa a la vuelta de la esquina y sin haber entrenado en meses no me lo podía permitir.

