Lázaro de viaje
(Boulder, CO)

18 October 2008

Limpieza rápida

Filed under: Cocina, Cosas de Casa

Como comentaba en el post anterior, cuando hacemos mermelada, limpiar el potingue que queda en el bol y no podemos pasar al bote de cristal es harto tedioso, lo mismo para limpiar los restos del pastel de queso. Si bien con el pastel la técnica de echarle agua y dejarlo ablandar funciona bastante bien, con la mermelada no funciona, y además, el resultado suele ser un estropajo completamente pringado e inservible.

El secreto es usar los posos del café, bueno, los residuos de hacer el café. Se echan unos cuantos con agua y se frota con la mano. Las porquerías se pegarán a los posos, y será mucho más fácil tirarlo. Cuando se ha despegado todo se deshechan y se hace una limpieza normal con el estropajo. La misma técnica funciona de maravilla con la fiambrera cuando ha contenido bechamel y semejantes. Y si nos acordamos el domingo que no fregamos la fiambrera del viernes, para quitar el olor (apestoso) podemos llenarla de agua y dejar los posos por un rato, y luego proceder al fregado normal. Como nota al pie, hay quien usa los posos en jardinería, hay mucha controversia al respecto (Google) pero en lo que sí que coinciden es que son ácidos.

Respecto a desinfección, un nivel de acidez suficientemente elevado puede matar múltiples patógenos (como E.Coli, Salmonella) aunque no hará nada con las levaduras ni los mohos. Para matarlos es necesario llegar a un pH realmente elevado, como muestra la figura adjunta. El vinagre, con un pH de 3, es una no-demasiado-mala forma de desinfectar, y la sosa, con un pH de 12 (solución 4%) tampoco. Al margen, comentar que a los contenedores de plástico alimentario (polietileno-1,2, polipropileno-5, poliestireno-6) no les gustan demasiado los ácidos, pero tienen un cierto tratamiento. La goma que usan en las CamelBak no que yo sepa, por eso sólo pueden usarse para agua (nada de zumos o refrescos).

 

 

Me encanta que los planes salgan bien

Filed under: Cocina

Así es, es genial cuando nos ponemos a cocinar algo, sin tener muy claro lo que debería salir, o cómo hacerlo, simplemente teniendo una vaga idea de los igredientes… y el resultado es bueno. Esto se ha producido últimamente, así que ahí van las recetas.

Aguacates rellenos de bechamel de gambas:

Básicamente, se trata de hacer una masa parecida a la de las croquetas y mezclarla con el aguacate picado. Para dos aguacates se utiliza sobre 220g de gambas peladas, media cebolla, un ajo, un buen chorro de aceite y una cucharada sopera de harina (maizena mejor) y leche. Se pica por un lado el ajo y las gambas (reservando cuatro para la presentación), se mezcla y se dejan reposando mientras picamos la cebolla (fina) y la pasamos por la sartén con bastante aceite. Cuando la cebolla deja de estar dura añadimos las gambas y el ajo, removiendo constantemente. Cuando las gambas han tomado color, añadimos la harina, y damos unas vueltas, dejando que esta se beba el aceite. En cuanto la harina se ha tostado un poco, añadimos la leche, dejamos a fuego medio sin parar de remover hasta que empieza a burbujear. Bajamos el fuego y removemos hasta que espesa. Una vez ha espesado, retiramos y dejamos enfriar (más rápido si volcamos a un plato). Mientras se enfría, partimos los aguacates por la mitad, los vaciamos y aplastamos la pulpa (con la técnica guacamole). Una vez la bechamel de gambas se ha enfriado la mezclamos con la pulpa de aguacate aplastada y rellenamos las cuatro medias "cascaras" de aguacate. Para presentar ponemos una gamba encima de cada mitad de aguacate y una rama de cilantro. Las gambas de decoración se pueden cocinar en el microondas. El resultado en la foto, aunque en mi caso sin decoración. (Lo pensé después de haberlas gastado todas xD)

 

 En mi caso hice un aguacate, y luego descubrí que me sobró bechamel para dar y vender, que aproveché para el plato de pasta del día siguiente (rigatoni integrales). Haciéndolos al dente por la noche y dejándolos reposar al día siguiente, servidos fríos quedó un resultado realmente sorprendente (para bien).

 

Pastel de queso y mermelada de fresa:

Para el pastel de queso utilicé un yogur (228g), una pastilla de "cream cheese" (228g), 4 huevos y 4 cucharadas soperas de azúcar. Procedimiento: se mezcla todo en un bol hasta que queda fino (lidiar con el "cream cheese" es un fastidio si no tenemos batidora, con un tenedor es simplemente infernal) y se vuelca en un cacharro pyrex que irá al horno a 180º por unos 30-40′, o hasta que el centro quede cuajado, esto es, no se mueva cuando mueves la perola, o metas un cuchillo y salga limpio. Se deja enfriar y listo. Si tienes mantequilla (no era mi caso) le puedes añadir al pyrex para evitar que se pegue y el desmoldado sea fácil. El resultado no es muy dulce, por la mermelada. Si se quiere más dulce añade más azúcar.

Para la mermelada de fresas, 1/2 libra de fresas, abundante azúcar (como cuatro cucharadas soperas). Se lavan y trocean las freas y se rocían con azúcar. Se remueve bien, y se mete al microondas (pyrex) a potencia máxima, por un minunto, se remueve, dos minutos, se remueve, cuatro minutos más, se remueve y se deja por diez minutos a media potencia, hasta que adquiera la textura deseada. Comentar que cuando se enfría espesa, por lo que es práctico pasarla a un tarro de cristal antes de que espese del todo.

El resultado, en la foto adjunta.


 

Limpiar los boles suele ser una tarea tediosa, especialmente con la mermelada, pero solo hay que usar el truquito que ahora mismo voy a postear para que se convierta en algo rápido y sencillo.

 






















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