Simplemente adorable
Ir en bicicleta es simplemente genial. Cuando llueve y te va salpicando el barrillo es impagable, al igual que lo es cuando tienes ráfagas de viento frontal y lateral, que se empeñan en frenarte, meterte en el carril que no es el tuyo o enviarte a pastar hierba. Si además lo unes a un partido de futbol (obviamente americano) con centenares de fans (a cual más tonto) campando alegremente por todas partes aún es más agradable. Por cierto, aquí, en los partidos de futbol, se va como 3 horas antes, se aparca el coche en cualquier sitio (hasta las iglesias alquilan sus jardines) se saca la barbacoa y las cervezas y dale que te pego, a ponerse hasta el culo de hamburguesas y perritos calientes, regados con deliciosa cerveza aguada (como el café), mientras otros (o los borrachos o los que esperan para jalar) se dedican a imitar a sus héroes, pelota ahuevada en mano, en cualqueir cosa parecida a un jardín.
El otro día venía pensando que los tontos me desesperan, pero son tontos, poco pueden hacer. Los imbéciles por otro lado me sulfuran, los odio. No obstante, descubrí horrorizado que tengo que ser más selectivo, dado que hay demasiados imbéciles en el mundo como para odiarlos a todos.
Se de cierta persona que si está leyendo esto dirá "pero cuanto odio"… y es que las concentraciones de imbecilidad me sublevan, y tener varias en un día es demasiado.


cuanto odio…
Comment by monraker — 19 September 2008 @ 3:40 am