El guarro está de vuelta
Así es. Hasta ahora no he hecho ningún comentario porque tampoco ha rondado por la casa, pero bueno, como siempre, insuperable: lleva dos días y ha conseguido dejar la encimera de la cocina hecha un asco, el escurreplatos vuelve a tener cosas sucias y cuando abre su puerta por la mañana la casa apesta. A ver, es algo que nos sucede a todos: cocinamos, y la encimera se mancha por las salpicaduras, hay algo pegado en un plato, no prestamos atención y se queda, por la mañana la habitación en la que dormimos huele más o menos. No obstante, son cosas que te das cuenta y las arreglas, y de todos modos, no es lo mismo tener algunas salpicaduras de aceite que tener trozos de comida de 2x2cm, del mismo modo que no es lo mismo tener por ejemplo un trozo de espinaca pegado que tener todo el plato con la grasa pegada o no es lo mismo intentar que huela poco que el "me importa un reverendo rábano".
Como dice mi otro compañero, todo tiene un límite, y se supone que somos adultos, pero parece que ese razonamiento falla. Y no me vale lo de "no me había dado cuenta", porque que de pronto aparezcan cosas negras del tamaño de tapones de botella en la encimera… pues hombre, se ve sin ni siquiera mirar. Y si además la gente te llama "sucio"… no queda demasiado espacio a interpretaciones. Me recuerda eso de "Yo es que soy relajado" "No, tú lo que eres es un cerdo". Es que además es simple, si sales a correr durante 1h, lo normal (y para mi persona estrictamente necesario) es ducharse, ya ni hablamos de cambiarse de ropa. No es normal estar en casa con la misma ropa con la que corres, más concretamente en la cocina office, sentado con el portátil.
Y luego resulta que la fama de sucios en asia la tenemos los europeos… si es que manda huevos.

