SolarTaxi
Hoy hemos tenido la visita de un grupo de suizos que han montado un coche solar cuyo objetivo es viajar por todo el mundo. Han estado por (si no recuerdo mal) 28 países, y de momento, a pesar de trabas burocráticas, parece que se las van apañando bastante bien. Por si a alguien le interesa, aquí pongo el enlace a Solartaxi.
La idea no es mala: El objetivo es demostrar que otro mundo es posible. Personalmente, me conformo con que demuestre que otro tipo de vehículos son posibles. No creo que sea el primero en imaginar en Barcelona una flota de coches-huevo eléctricos de dos plazas, para ir a trabajar. Algo así como los carritos de golf o esos truños extraños que usan en los aeropuertos para trasladar a los gordos (políticamente incorrecto pero cierto). Limpios, pequeños y prácticos, y es que con un diámetro de la ciudad de unos 10km, una autonomía de 30km debería ser suficiente. Además, para ciudad, los híbridos o los eléctricos tienen la ventaja de usar la energía de frenado para recargar las baterías, mucho más eficiente que disiparla en calor como hacen los frenos convencionales. No obstante, para ver algo así haría falta ver primero un cambio por parte de la administración respecto a los impuestos que aplican sobre los vehículos y generación de energía eléctrica, entre otras.
Desde un punto de vista de inversión, negocio o simplemente emprendedor, me quito el sombrero ante Louis, el responsable de todo el proyecto. Quizá la forma más adecuada de definirlo sería "Con una idea, tres euros y dos cojones". Un día decidió ver si podría llevar a cabo su proyecto, y decidió contactar con un fabricante de baterías. Consiguió lo que llaman un buen "elevator speech", suficiente gancho como para que el fabricante de baterías siguiera escuchando su idea más de 20 segundos, y salió de la empresa con dos baterías de $30,000 bajo el brazo, gratis. Para hacer el coche contactó con escuelas de ingeniería y de trabajo práctico, unos encargados del diseño y otros del montaje, obteniendo así uno de los costes más ajustados que se pueden conseguir. Si bien las células solares y la electrónica son relativamente caras, las células llegaron junto con el patrocinio de un fabricante de las mismas.
Una vez más se demuestra que lo importante es:
- Tener una buena idea.
- Saber comunicarla.
- Hablar con las personas adecuadas.

