Correr… y calzado
Como deportista loco, poco a poco he ido aprendiendo cosas que suelen hacerme la vida más simple. A la hora de hacer deporte, es importante fundamental tener un calzado adecuado, tanto si vamos a subir a alguna montaña como si vamos a correr un par (o decenas) de km, es extremadamente importante cuidar el calzado: una mala elección de calzado redundará en ampollas, molestias e incluso lesiones de variada importancia, pudiendo llegar a ser serias si hacemos algo lo suficientemente mal. Pero no sólo el calzado es importante, el resto de ropa también lo es, camisetas con o sin mangas, largas o cortas, cortavientos, pantalones cortos o largos, gruesos o delgados, algodón o poliéster, de marca o sin marca… las posibilidades son ilimitadas.
Como no pretendo hacer una enciclopedia, me limitaré a comentar un par de apreciaciones personales sobre el calzado de correr (urbano/asfalto), que quizá es el primer punto a tener en cuenta.
- Para entrenar conviene que tengan amortiguación, por tanto evitaremos los modelos de competición, que son mucho más ligeros pero a costa de quitarle amortiguación, lo que redundará en mayor estrés en las articulaciones.
- Asegurarnos que sean de nuestro número, un poquitín más grandes, dado que los pies se expandirán, pero no muy grandes o las rozaduras nos producirán ampollas.
- Normalmente las marcas conocidas suelen dar mayor calidad que las marcas blancas. Mi recomendación es buscar una buena oferta de unas Asics, NewBalance, Mizuno, Saucony… en lugar de comprarnos una patata. Puedes encontrar modelos que bajan de 80€ a 50€ en rebajas. Si es una tienda de verdad (y no un supermercado) te pueden aconsejar bastante bien qué te conviene, dado que saben qué venden.
- Si opinas que 50€ es mucho, haz como yo, y úsalas sólo para correr. Para andar por el gimnasio, hacer pesas o similares (que uso poco los pies) uso las famosas Kalenji de 10€.

