4-Nov (III): Judías verdes al microondas
Tiempo: variado, calor Música: ‘Poor Faye (High Socks)’ de Yoko Kanno
Los que me conocen saben que tiendo a odiar la cocina rápida/instantánea, básicamente porque en nada se pueden conseguir buenos platos, con la ayuda de ese aparato infernal llamado microondas que no sólo sirve para calentar la leche y recalentar sobras.
Partiendo de media libra de judías verdes congeladas se ponen en un bol con un chorro de agua (suficiente para que cubra el fondo) y se ponen a máxima potencia por tres minutos. Se sacan, se remueven, se añade algo de sal, y se vuelven a meter al microondas por otros dos-tres minutos. Se les añade un chorro de aceite y uno de vinagre y listo, judías hervidas en seis minutos, sin más esperas.
Física de esto: en las ollas normales, primero se calienta el agua, hasta que hierve y cuece las judías. Al estar congeladas, la temperatura del agua baja notablemente, y cuesta bastante tiempo calentarla. Al utilizar el microondas, el agua de dentro de las judías hierve, por lo que no es necesario calentar más agua que la del fondo, cuya función es que no se sequen demasiado las judías.
¿Por qué sin patatas? Pues porque es un plato pensado para la noche, y por la noche, generalizando, carbohidrato que se consume, carbohidrato que no se quema, y las patatas son principalmente carbohidratos.

