Lázaro de viaje
(Boulder, CO)

4 November 2007

4-Nov (IV): truco para los Bratswurt / Butifarra

Filed under: Cocina

Tiempo: variado, calor  Música: ‘Good night Julia’  de Seatbelts (Yoko Kanno)

Dentro de lo que aquí llamarían “Microwave madness” (locura del microondas), el truquito este es para hacer salchichas (tamaño bratswurt) en poco más de cinco minutos. Dado el grosor de las salchichas, hacerlas requiere determinado tiempo si no se quieren comer crudas por dentro. Si las tenemos congeladas (mi caso) entonces aún es más lento y tedioso, teniendo que descongelar lentamente etc.

Pues ya no. Los tiempos especificados son para dos salchichas. Del congelador se meten al microondas por unos treinta segundos a máxima potencia. Se pinchan para que no estallen y se vuelven a poner, entre un minuto y un minuto y medio por cada lado, esta vez una tapa para evitar las salpicaduras es conveniente. Se pone una sartén al fuego (medio) y cuando está caliente se ponen las salchichas, con tal de dorarlas un poco, dado que ya están cocidas por dentro gracias al microondas.

Resultado: en el tiempo de descongelarlas ya están hechas, y si me apuráis, hasta ya me las he comido.

En bocadillo están genial.

4-Nov (III): Judías verdes al microondas

Filed under: Cocina

Tiempo: variado, calor  Música: ‘Poor Faye (High Socks)’  de Yoko Kanno

Los que me conocen saben que tiendo a odiar la cocina rápida/instantánea, básicamente porque en nada se pueden conseguir buenos platos, con la ayuda de ese aparato infernal llamado microondas que no sólo sirve para calentar la leche y recalentar sobras.

Partiendo de media libra de judías verdes congeladas se ponen en un bol con un chorro de agua (suficiente para que cubra el fondo) y se ponen a máxima potencia por tres minutos. Se sacan, se remueven, se añade algo de sal, y se vuelven a meter al microondas por otros dos-tres minutos. Se les añade un chorro de aceite y uno de vinagre y listo, judías hervidas en seis minutos, sin más esperas.

Física de esto: en las ollas normales, primero se calienta el agua, hasta que hierve y cuece las judías. Al estar congeladas, la temperatura del agua baja notablemente, y cuesta bastante tiempo calentarla. Al utilizar el microondas, el agua de dentro de las judías hierve, por lo que no es necesario calentar más agua que la del fondo, cuya función es que no se sequen demasiado las judías.

¿Por qué sin patatas? Pues porque es un plato pensado para la noche, y por la noche, generalizando, carbohidrato que se consume, carbohidrato que no se quema, y las patatas son principalmente carbohidratos.

 

4-Nov (II): Pulpo al ajillo

Filed under: Cocina

Tiempo: variado, calor  Música: ‘Doggy Dog II’  de Seatbelts (Yoko Kanno)

Finalmente, a la tercera vez de pasar por delante de las bolsas de pulpo cortado congelado acabé comprando una. “Pulpo cocido. Atención: es necesario acabar de cocinar el pulpo”. Gracias a ese pequeño detalle me decidí por hacerlo al ajillo: pocas complicaciones, poco trabajo y siempre delicioso. No nos engañemos, no es un plato rápido, pero el tiempo de prepararlo es realmente escaso.

Procedimiento resumido: se descongela el pulpo y se pone en la sartén con abundante aceite. Se cortan dos o tres dientes de ajo y se añaden, junto con guindilla o “crushed red peppers”. Se deja a fuego lento, meneando la sartén de vez en cuando, hasta que el pulpo está hecho, en torno a… ¿35 minutos? ¿45 minutos? no se, depende del fuego, lo mejor es probarlo.

Notas importantes: si el fuego está muy alto el ajo se quemará y amargará, es importante controlar que esto no pase. El pulpo reduce el tamaño a la mitad, aproximadamente, pero al mismo tiempo, por el tipo de cocción con el aceite no hacen falta raciones importantes dado que se come bastante pan. Diría que sobre 250g de pulpo congelado por persona ya está bien.

4-Nov (I): Peso, sobrepeso y equipaje

Filed under: General

Tiempo: variado, calor  Música: ‘Rain’  de Yoko Kanno –feat. Mai Yamane–

Después de bastante tiempo por aquí haciendo compras se me ha ocurrido mirar qué pasa con mi equipaje. Obviando problemas (evidentes) de espacio, pesando las maletas con lo que tengo ahora mismo estoy al límite del sobrepeso. El límite son dos maletas de 40 libras, y ahora mismo tengo una de 43 y una de 35, lo que implica que tendré que controlar compras, pesos y tamaños. Eso ya descontando el 98% de las cosas cuya intención era no llevarme de vuelta. Así que nada, mis posibilidades en compras se limitan a tres libras, o lo que es lo mismo, un par de zapatos y una camisa, como mucho. Toca estudiar qué otras posibilidades hay.






















Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Ben de Groot