29 de octubre, domingo: Infórmate.
A CoPEC ha llegado otro italiano (Danielle), ahora que Luca se va. De hecho, Luca se ha ido esta mañana. Si bien Luca era la excepción a la norma “los italianos son pesados y pegajosos”, Danielle es la muestra más clara. Sólo el hecho de saludar ya es pegajoso “Hola, buenos días, que tal estás” cuando el saludo “oficial” del labo no suele constar de más de dos palabras (“yep”, “’días”) a veces acompañado de un simple movimiento de cabeza, como con Fuzeng. Al mismo tiempo tiene una tendencia a “saber mucho de todo” un tanto irritante, pera esa ya es otra historia.
Sea como sea, lo que iba a comentar es el valor de la norma “primero mira, luego vuelve a mirar, una vez asegurado, compruébalo, y siempre infórmate”. Así, no te esquilan como a Danielle, que ha comprado una bicicleta. De segunda mano. 180€ con antirrobo y luz, me dijo cuando me preguntó opinión –después de haberla comprado, craso error–. Además me dijo que los pedales se mueven, igual que el manillar, mal equlibrado. En mi estilo políticamente correcto dije “ah”, obviando el “Te han esquilao tío, es un timo” que tenía en la cabeza. La bicicleta es la más cutre que he visto en Boulder, y contando $20 por el antirrobo (nuevo) y $20 por la luz (nueva), son $40, que asumiendo $180 por el pack, dejan $140 para la bicicleta. En Target, por $140 hay una bicicleta (nueva) con suspensión en la horquilla, tres veces mejor. En efecto, uno se ha de informar antes, no después.
Y mirad quien habla, alguien suficientemente atontado como para comprar un par de zapatos y cada pie diferente. Lo sé, pero no me ha salido tan mal al final: $16 por unos zapatos de $65. Pudiendo recuperar el dinero o pudiendo canjearlo por otro producto no hay ningún problema. Es la gracia de comprar en tienda, en lugar de mano a mano a un tío que no verás en el resto de tu vida.

