Lázaro de viaje
(Boulder, CO)

30 October 2006

29 de octubre, domingo: Infórmate.

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A CoPEC ha llegado otro italiano (Danielle), ahora que Luca se va. De hecho, Luca se ha ido esta mañana. Si bien Luca era la excepción a la norma “los italianos son pesados y pegajosos”, Danielle es la muestra más clara. Sólo el hecho de saludar ya es pegajoso “Hola, buenos días, que tal estás” cuando el saludo “oficial” del labo no suele constar de más de dos palabras (“yep”, “’días”) a veces acompañado de un simple movimiento de cabeza, como con Fuzeng. Al mismo tiempo tiene una tendencia a “saber mucho de todo” un tanto irritante, pera esa ya es otra historia.

Sea como sea, lo que iba a comentar es el valor de la norma “primero mira, luego vuelve a mirar, una vez asegurado, compruébalo, y siempre infórmate”. Así, no te esquilan como a Danielle, que ha comprado una bicicleta. De segunda mano. 180€ con antirrobo y luz, me dijo cuando me preguntó opinión –después de haberla comprado, craso error–. Además me dijo que los pedales se mueven, igual que el manillar, mal equlibrado. En mi estilo políticamente correcto dije “ah”, obviando el “Te han esquilao tío, es un timo” que tenía en la cabeza. La bicicleta es la más cutre que he visto en Boulder, y contando $20 por el antirrobo (nuevo) y $20 por la luz (nueva), son $40, que asumiendo $180 por el pack, dejan $140 para la bicicleta. En Target, por $140 hay una bicicleta (nueva) con suspensión en la horquilla, tres veces mejor. En efecto, uno se ha de informar antes, no después.

Y mirad quien habla, alguien suficientemente atontado como para comprar un par de zapatos y cada pie diferente. Lo sé, pero no me ha salido tan mal al final: $16 por unos zapatos de $65. Pudiendo recuperar el dinero o pudiendo canjearlo por otro producto no hay ningún problema. Es la gracia de comprar en tienda, en lugar de mano a mano a un tío que no verás en el resto de tu vida.

29 de octubre, domingo: “El cliente siempre tiene razón”

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El jueves fui al socorrido Marshalls dispuesto a comprarme unas botas. Intenté “entaforar-me” en unas Merrell con suela Vibram y con membrana Gore-Tex regaladas (36€), y digo “entaforar-me” porque no había mi talla. Pero ya que estaba allí, eché un vistazo, y acabé comprándome unos zapatos estilo casual de Perry Ellis America, que hoy he estrenado. Como todos los zapatos de piel que conozco, al principio son terribles, hasta que ceden un poco. Cuando más cómodos son es cuando se han de tirar.

El viernes hice otra pasada a Marshalls y compré unas botas Timberland, ninguna maravilla, pero prometen ser suficientemente resistentes para soportar lluvia y nieve, a pesar de no ser gore.

Y para seguir con las compras, ayer sábado, me acerqué a Macy’s, tienda estilo corte inglés, todo muy pijo, incluso su propia marca. Quería comprar unos Levi’s, así que después de probarme unos cinco pantalones diferentes (501 30x32 y 29x30, 504, 514 y 527) acabé decidiéndome por los 527 29x30. Cuando iba a pagar ví que tenían un “additional 50% on selected clearance shoes”, esto es, 50% de descuento en algunos de los zapatos rebajados. Eché un vistazo a unos Skechers, estilo CAT, que estaban a unos alucinantes $16. Los probé y los compré, aunque hubo algo de cachondeo en caja porque le marcó $49 al dependiente, y yo “Mmmm… pero esto no incluye los pantalones, ¿no?” y él “Oh, es raro esto. Un segundo por favor” hizo una llamada y lo puso a los $16 que tocaban, como manda el “El cliente siempre tiene razón”. Total, 40€ por unos Levi’s y unos zapatos.

Tooootal, esta mañana, cuando iba a salir a comprar huevos, todo feliz, he cogido los Skechers para ponérmelos pero… “¡Anda! ¡Pero si el color de las costuras es diferente!” y tan diferente, como que eran diferentes modelos. No se quien estaba más empanado ayer, si el dependiente que me atendió que me sacó el par de otro zapato o yo, que me los probé, pero di por supuesto que eran iguales y ni siquiera me fijé.

Total, después de comer, he vuelto a Macy’s a cambiarlo. Después de unos cinco minutos buscando las respectivas parejas (ambas talla 9), el dependiente me ha dicho que no ha conseguido encontrarla, por lo que me tendrían que devolver el dinero, a lo que, como cliente de ladrones (léase banco), le he dicho que me suponía un pequeño problema, dado que ya me habían cargado el 1% de comisión, 1% que NO me devolverían aunque me devolvieran el dinero, y le he dicho de probarme el 9.5 de uno de los modelos. Perfecto. Resulta que mi talla es una 9.5. Como detalle gracioso, del par que me llevé a casa, el pie derecho era un modelo de $40 con 25%+50% (62%), es decir, $16, mientras que el pie izquierdo era un modelo de $65 con el 25%, es decir, $48. Eso justifica por qué apareció ese precio al pagar el sábado: la caja correspondía al modelo de $48.

Total, como manda el “El cliente siempre tiene razón”, y el “Por favor, disculpe las molestias”, aún siendo yo quien ha dicho “Pero creo que ese modelo es más caro” me ha respondido “Ah, está bien, podemos arreglar eso”. Y en efecto, ahora mismo, tengo un par de Skechers de $48 que me van perfectos por $16, el 75% de descuento al precio inicial. Más baratos que los Cherokee de PVC que venden en Target.






















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