Lázaro de viaje
(Boulder, CO)

16 October 2006

15 de octubre, domingo: compras

Filed under: Personal

Esta tarde he aprovechado para dar unas vueltas, ojeando a ver si compraba ropa más invernal. Como detalle curioso… he aparecido en la tienda Macy’s, muy pijo todo: Ralph Lauren, Calvin Klein, Timberland, Nike, Adidas… y obviamente Levi’s. No obstante, oh!, grata sorpresa… los Levi’s a un precio normal de $32-$40 (~28-32€). He estado a punto de comprarme unos, pero he preferido esperarme y preguntar por una buena tienda en el labo. De momento me he pasado por Target, donde tienen también ropa, para echar un vistazo. Aunque los Levi’s me llaman bastante, por otro lado, me siguen llamando los Dickie’s: “ultra-resistentes, anti-arrugas, anti-manchas” igual que unos Kakhis, también con similares propiedades de “casi-indestructibles”. También me ha pasado algo parecido con las camisetas, la mayoría de ellas graciosas, como la gama “Trust me I’m …” donde los puntos suspensivos pueden ser cualquier cosa, aunque de momento solo he visto doctor y lawyer. Creo que “botaré” las camisetas del Decathlon y me llevaré de aquí unas cuantas. De momento ya tengo una negra de Green Day, y le tengo echado el ojo a un par más. Lo único que me da miedo es que si me las pongo mucho por aquí, con las lavadoras estas cutres no se si me durarán mucho, que a veces tienen residuos de lejía.

Ciertamente Target me ha sorprendido muy gratamente, debido a los artículos textil y calzado que tienen, calidad de los cuales personalmente desconozco, pero me han llegado opiniones favorables. Sea como sea, se pueden encontrar marcas como Dickie’s, externa a Target, aunque lo más normal es encontrar marcas para Target, como sería el caso de C9, cuyo fabricante es Champion, pero por ser productos para Target pasan a llamarse C9. Supongo que sucede lo mismo con Cherokee o Mossimo.

Y es que Merrell está muy bien, como Columbia, pero gastarme $100 en unas bambas, o $130 en una chaqueta… pues que queréis, un poco me duele.

14 de octubre, sábado: simplicidad y complejidad

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Uno de los detalles que me han llamado bastante la atención, o mejor dicho, que me está llamando la atención es la coexistencia en esta sociedad de cosas extremadamente simples y de cosas extremadamente complejas, de modo totalmente simultáneo. Ejemplo: A las berenjenas les llaman “Eggplant” (planta huevo). Muy imaginativo. Al mismo tiempo, para decir 1.5L dicen “1qt 1pt 2.7 fl oz”, que si no me equivoco se traduce como “un cuarto de galon, una pinta y dos coma siete onzas de fluido” (comparar eso con “litro-y-medio”). A la pasta (italiana) la llaman macaroni. No importa si son Tagliatelle, Tortellini, Spagheti, Fetuchini o lo que quiera que sea. Todo queda englobado en macaroni. El ejemplo más simple son los fideos estilo “fideus a la cassola”, que se llaman…adivinad: “curved macaroni”. Viva la imaginación. El tamaño es aproximadamente ½ de un macarrón pequeño, pero… es igual, son curved macaroni. Igual que pasaba con el 1.5L, sucede lo mismo con el peso: no son capaces de utilizar medidas coherentes, así que te dan el peso en libras y onzas, o en onzas solo. Así que puedes encontrar 20oz o 1lb 4oz, que es lo mismo. Porque claro, una libra son 16 onzas, no puede ser un múltiplo “redondo” como 10, 100 o 1000. Eso dejando al margen que la onza son unos 28g, y la libra unos 454g. Una diferencia más bien ridícula, como la que hay entre una pinta y 16fl. oz (480ml y 454ml, respectivamente). Y, si no recuerdo mal, con las distancias sucede lo mismo. Una yarda no tiene nada que ver con una milla. No deja de ser curioso que además, para la altura, utilicen el pie. Ah, y la potencia de diversos aparatos eléctricos la dan en Amperios, no en Watios.

Otro detalle son las advertencias de todo tipo, como las instrucciones en los abrefácil: hágalo así, de otro modo usted se podría hacer daño. Que llega a extremos absurdos como “Atención: el bote de gel de afeitar puede explotar si lo calienta” sí, como no tengo nada mejor que hacer que meterlo en el horno. O “Atención, los cuchillos tienen una hoja afilada, tenga cuidado”, que pone en el rack de cuchillos. A ver, son cuchillos. Se presupone que deben cortar. Si no tienen una hoja afilada, apaga y vámonos. Y el ya mítico “Objects on the mirror are closer than they appear”, que pone en todos los espejos retrovisores de todos los coches.

 

Por otro lado, sábado por la mañana, Farmers Market. Me he dado una vuelta por allí, y como ya es habitual he comprado algunos tomates, y hoy una barra de pan. Una ciapata, $3. Sep, $3. Pero al menos está buena, algo que se agradece después de tanto pan de molde. Y es bastante grande, la verdad.

 

Y bueno, si tienes buen pan y buenos tomates… ¿qué es lo siguiente necesario? Buen embutido, en efecto. Así que me he dado un paseo por las tiendas sibaritas, orgánicas y de comida del mundo, a ver si encontraba algo remotamente parecido al embutido, que no fuese choped o similar. He encontrado un uncured ham, que, para que nos entendamos, viene a ser el jamón que compro para cocinar en Barcelona a 7€/kg, pero a un precio de $40/kg, porque no es jamón, sino prosciutto italiano. Lo siento, pero ya me decepcioné con el chorizo. Y no fue porque comprase algo parecido al chorizo, no. Compré aquella cosa porque allí ponía “chorizo”. No obstante, con una consistencia de sobrasada, picante, con un gusto imposible de definir, y aún menos de calificar como “chorizo”. El chorizo más malo que se pueda encontrar en el súper Dia es más bueno que esa bazofia. Así que nada, por mí, que anden a cagarla. Paso de comprar malos productos italianos. Porque no solo es que sean productos italianos, sino que además son malos.

13 de octubre, viernes

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Pimientos verdes rellenos gratinados

Esta receta la probé el otro día, y la verdad es que no quedó mal.

Básicamente, utilicé un par de pimientos verdes de esos “redondos” (green bell peppers) una patata, algunas zanahorias, cilantro, casi un bote de garbanzos y algo de mozzarella.

Básicamente se corta la parte superior de los pimientos y se tira todo lo que no vale. En el microondas se hacen la patata, y las zanahorias (ambas troceadas) y en una segunda remesa, los pimientos junto con sus retales. Mientras se hace esa segunda remesa se machacan y mezclan los garbanzos, la patata y las zanahorias, pasta a la que se le añade algo de cilantro (cuidado, que tiene un gusto muy fuerte) y los retales de los pimientos, troceados. Para que no quede muy seco se le puede añadir leche. Una vez tenemos la pasta al gusto, se rellenan los pimientos, se cubren con mozzarella y se gratinan.

En mi caso, las cantidades para dos pimientos verdes fueron: unos 140g de zanahoria, una patata mediana, unos ¾ de lata de garbanzos de 1lb, un puñado de mozzarella y algo de cilantro (menos de una ramita).

Los tiempos de cocción, no tengo ni idea, no los recuerdo. Es cuestión de ir probando. Los pimientos no deben quedar excesivamente cocidos, y la patata está hecha cuando se puede pinchar un tenedor sin problemas.

Notas: En este caso, con cilantro me refiero al verde, esa cosa que parece perejil. Sin lugar a dudas, el olor es característico y muy fuerte, es difícil equivocarse si lo hueles, pero muy fácil si sólo lo miras. Para conservarlo, se puede conservar como el perejil, congelado. En mi caso uso botes de yogur que vienen con tapa de plástico para guardar las diferentes en el congelador, previamente picadas.

13 de octubre, viernes: Todo tiene un precio

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En efecto, así es, en esta vida todo tiene un precio, al menos para los simples mortales como yo mismo, y la mayoría de los que leen estas líneas.

En mi caso se trata simplemente de haberme saltado las reglas, las reglas de mantenimiento de casa que establecí. Básicamente me he encontrado con el 80% de la vajilla sucio. No es algo especialmente extraño, dado que son unos tres servicios. No obstante, a eso se le ha de unir la cazuela pirex con tapa, la cazuela cuadrada de cristal y la sartén. Ah, y los cubiertos. Únicamente me quedaban cucharas: ni cucharillas, ni tenedores ni cuchillos. Después de algún tiempo fregando le ha tocado el turno a la zona de la cocina (fogones, fregadera…) que básicamente, y como siempre, ha sido bastante rápido. En estos momentos en la fregadera hay un par de dedos de agua con un chorro de lejía, muy práctico para blanquear el fondo de la pica, que por algún motivo que desconozco se pone amarilla, de un amarillo que no se va fregando (pero sí con la lejía). Además, también va bien para limpiar lo que es el desagüe, incluyendo el triturador, que ciertamente es bastante práctico: no hace falta preocuparse si cae porquería en la fregadera.

Por otro lado, dado que el otro día acabé con el poco aceite de oliva que me quedaba, hoy he ido a comprar. La verdad, el precio un tanto pasado de rosca comparado con España. Sea como sea, aprovechando una oferta, en lugar de gastarme $7 en 500ml de Star (envasado por Borges en España) en un equivalente al 0.4º, me he gastado $10 en un litro de virgen extra. Se perfectamente que no lo voy a gastar antes de irme, pero precisamente por eso ahora me puedo permitir el lujo de utilizarlo no sólo para aliñar ensaladas, sino para básicamente todo. Menos los bizcochos/magdalenas y demás repostería.






















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