Lázaro de viaje
(Boulder, CO)

30 October 2006

29 de octubre, domingo: Infórmate.

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A CoPEC ha llegado otro italiano (Danielle), ahora que Luca se va. De hecho, Luca se ha ido esta mañana. Si bien Luca era la excepción a la norma “los italianos son pesados y pegajosos”, Danielle es la muestra más clara. Sólo el hecho de saludar ya es pegajoso “Hola, buenos días, que tal estás” cuando el saludo “oficial” del labo no suele constar de más de dos palabras (“yep”, “’días”) a veces acompañado de un simple movimiento de cabeza, como con Fuzeng. Al mismo tiempo tiene una tendencia a “saber mucho de todo” un tanto irritante, pera esa ya es otra historia.

Sea como sea, lo que iba a comentar es el valor de la norma “primero mira, luego vuelve a mirar, una vez asegurado, compruébalo, y siempre infórmate”. Así, no te esquilan como a Danielle, que ha comprado una bicicleta. De segunda mano. 180€ con antirrobo y luz, me dijo cuando me preguntó opinión –después de haberla comprado, craso error–. Además me dijo que los pedales se mueven, igual que el manillar, mal equlibrado. En mi estilo políticamente correcto dije “ah”, obviando el “Te han esquilao tío, es un timo” que tenía en la cabeza. La bicicleta es la más cutre que he visto en Boulder, y contando $20 por el antirrobo (nuevo) y $20 por la luz (nueva), son $40, que asumiendo $180 por el pack, dejan $140 para la bicicleta. En Target, por $140 hay una bicicleta (nueva) con suspensión en la horquilla, tres veces mejor. En efecto, uno se ha de informar antes, no después.

Y mirad quien habla, alguien suficientemente atontado como para comprar un par de zapatos y cada pie diferente. Lo sé, pero no me ha salido tan mal al final: $16 por unos zapatos de $65. Pudiendo recuperar el dinero o pudiendo canjearlo por otro producto no hay ningún problema. Es la gracia de comprar en tienda, en lugar de mano a mano a un tío que no verás en el resto de tu vida.

29 de octubre, domingo: “El cliente siempre tiene razón”

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El jueves fui al socorrido Marshalls dispuesto a comprarme unas botas. Intenté “entaforar-me” en unas Merrell con suela Vibram y con membrana Gore-Tex regaladas (36€), y digo “entaforar-me” porque no había mi talla. Pero ya que estaba allí, eché un vistazo, y acabé comprándome unos zapatos estilo casual de Perry Ellis America, que hoy he estrenado. Como todos los zapatos de piel que conozco, al principio son terribles, hasta que ceden un poco. Cuando más cómodos son es cuando se han de tirar.

El viernes hice otra pasada a Marshalls y compré unas botas Timberland, ninguna maravilla, pero prometen ser suficientemente resistentes para soportar lluvia y nieve, a pesar de no ser gore.

Y para seguir con las compras, ayer sábado, me acerqué a Macy’s, tienda estilo corte inglés, todo muy pijo, incluso su propia marca. Quería comprar unos Levi’s, así que después de probarme unos cinco pantalones diferentes (501 30x32 y 29x30, 504, 514 y 527) acabé decidiéndome por los 527 29x30. Cuando iba a pagar ví que tenían un “additional 50% on selected clearance shoes”, esto es, 50% de descuento en algunos de los zapatos rebajados. Eché un vistazo a unos Skechers, estilo CAT, que estaban a unos alucinantes $16. Los probé y los compré, aunque hubo algo de cachondeo en caja porque le marcó $49 al dependiente, y yo “Mmmm… pero esto no incluye los pantalones, ¿no?” y él “Oh, es raro esto. Un segundo por favor” hizo una llamada y lo puso a los $16 que tocaban, como manda el “El cliente siempre tiene razón”. Total, 40€ por unos Levi’s y unos zapatos.

Tooootal, esta mañana, cuando iba a salir a comprar huevos, todo feliz, he cogido los Skechers para ponérmelos pero… “¡Anda! ¡Pero si el color de las costuras es diferente!” y tan diferente, como que eran diferentes modelos. No se quien estaba más empanado ayer, si el dependiente que me atendió que me sacó el par de otro zapato o yo, que me los probé, pero di por supuesto que eran iguales y ni siquiera me fijé.

Total, después de comer, he vuelto a Macy’s a cambiarlo. Después de unos cinco minutos buscando las respectivas parejas (ambas talla 9), el dependiente me ha dicho que no ha conseguido encontrarla, por lo que me tendrían que devolver el dinero, a lo que, como cliente de ladrones (léase banco), le he dicho que me suponía un pequeño problema, dado que ya me habían cargado el 1% de comisión, 1% que NO me devolverían aunque me devolvieran el dinero, y le he dicho de probarme el 9.5 de uno de los modelos. Perfecto. Resulta que mi talla es una 9.5. Como detalle gracioso, del par que me llevé a casa, el pie derecho era un modelo de $40 con 25%+50% (62%), es decir, $16, mientras que el pie izquierdo era un modelo de $65 con el 25%, es decir, $48. Eso justifica por qué apareció ese precio al pagar el sábado: la caja correspondía al modelo de $48.

Total, como manda el “El cliente siempre tiene razón”, y el “Por favor, disculpe las molestias”, aún siendo yo quien ha dicho “Pero creo que ese modelo es más caro” me ha respondido “Ah, está bien, podemos arreglar eso”. Y en efecto, ahora mismo, tengo un par de Skechers de $48 que me van perfectos por $16, el 75% de descuento al precio inicial. Más baratos que los Cherokee de PVC que venden en Target.

26 October 2006

25 de octubre, miércoles: Whatever!

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Es irritante cuando la civilización llega al punto actual. Los productos de limpieza deben matar el 99.9% de los gérmenes en 20’, en todas las superficies para que los niños pequeños puedan jugar en el suelo, o meterse el mando a distancia en la boca. No recuerdo que cuando yo era pequeño se utilizasen esos productos, y tampoco recuerdo haber tenido muchas enfermedades. Aún veo más difícil que en la época de mis padres tuviesen algo semejante. Al mismo tiempo, lo de utilizar diferentes productos para limpiar diferentes cosas ya no se lleva, y es mejor utilizar un único líquido (Bang) que lo limpia todo (cristales, grasa, cal, óxido). No dicen que el uso de guantes ya no es opcional, sino estrictamente necesario. Y contribuyendo al caos está que el uso de conservantes conocidos como peligrosos es algo  habitual, tan habitual que en numerosas ocasiones es difícil evitar. BHA y BHT en salchichas, pasteles, y prácticamente cualquier otra cosa que requiera conservantes. El uso de colorantes (la mayoría declarados como peligrosos) para ¿colorear? la comida. Habrá a quien esto le parezca una estupidez, pero hay estudios que relacionan determinados aditivos (E-2XX, E-4XX, …) con trastornos de la conducta en niños (básicamente berrinches). Igual que el medicamento para niños que acaban de limitar mercado aquí en USA. La cuestión es que era uno de los más famosos, y como efectos secundarios tenía desde inhibición del crecimiento hasta alteración del comportamiento. Sin comentarios.

Luego, con los vegetales, tienes los transgénicos (gran salida aquí las uvas sin pepitas) y los frutos secos irradiados, que si no recuerdo mal se basa en que para matar posibles parásitos o similares irradian el alimento en cuestión.

El nivel de estupidez es tal que en el salmón, en algunos casos se puede leer en la etiqueta “color added”. Estoy hablando del salmón fresco. ¿Qué pasa, no es suficientemente rosado ya de por sí? ¿Qué hacen, le dan de comer pastillas de rojo cochinilla (e-20?)?

Madre de dios, aquí pasteurizan desde la leche (normal) hasta el zumo de naranja (!) pasando por la mantequilla. Un detalle curioso: si no recuerdo mal, a la leche se le extrae la grasa, y luego se le añade en función de si es semi, entera, o lo que sea. Algo parecido le pasaba al calcio. Alguna de las leches con calcio tienen calcio añadido, calcio añadido de no se sabe qué, pero NO de leche.

Siempre están los cultivos ecológicos, organicos que les llaman aquí, como si las lechugas normales fuesen inorgánicas. Los tomates sí, pero las lechugas no. Aunque tal y como están las cosas, no hay muchas garantías de que lo que venden como ecológico sea ecológico.

Eso, siempre dejando al margen la comida preparada. Actualmente me encuentro en el país de la comida preparada por excelencia. Desde sopas en lata hasta ensaladas preparadas, pasando por pasta enlatada, pizzas precocinadas, fideos instantáneos… creo que en la vida había visto tanta comida preparada. Y tal variedad de rollitos de canela, pastel de calabaza, donuts de chocolate, donuts glaseados, donuts de rallos… la misma gente que bebe coca-cola zero.

 

Hoy estaba un tanto agobiado, así que he dado una vuelta por la tarde. Los que me conocen saben que los supra-religiosos me producen alergia, como los bongos y los hippies. Hoy he recordado el Whatever” de Liam Lynch (la parodia aqui) cuando un chaval me ha dado unos tickets para una obra de teatro, algo así como “las excelencias de la vida después de la muerte”, en la iglesia de no-se-qué. Aún tengo erizados los pelos del cuello. Y algo que no ayuda mucho es que por la tele, a cada rato tienes anuncios de el ejército de salvación, la familia de los santos de no-se-que, y ahora mismo, imágenes “controversial del documental Jesus camp, donde se ven a niños de 9 años en trance, con el clásico predicador. Es una puñetera secta, pero como son “de Dios” pasan a ser “controversial images” en lugar de “a fucking sectary assholes recruting childs”.

 

“Whatever”

23 October 2006

22 de octubre, domingo: ¿Botas? ¿Qué botas?

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En efecto, como ya viene siendo tónica habitual en las ofertas (como en España) no hay productos de mi talla. Las botas no estaban disponibles, así que estuve a punto de comprarme unos zapatos, que dan bastante el pego, pero dado que son de PVC pues he pasado. Ciertamente para la nieve me irán bien, pero eso es como llevar unas bolsas de plástico en los pies.

Así que volviendo para casa acabé pasando otra vez por Marshalls para comprar ropa. No sabía si comprar una chaqueta de ante, una Columbia para la montaña o algo estándar tirando a cutre. Dado que la tendré que llevar en el avión, irá hecha un churro, idea que no me gusta nada para la Columbia y su membrana impermeable. Por otro lado, necesitaba algo para ponerme cuando nevara e hiciera tiempo desagradable, así que la de ante ha quedado descartada (para ese uso, aunque puede ser que la compre igualmente) así que me compré una Zero X Posur, una marca extraña con un “tres piezas” bastante curioso. La verdad, me gusta bastante, tiene un tacto similar al Tactel y la chaquetilla interior no es simplemente un polar, sino eso, una chaquetilla, polar por dentro y la misma tela estilo Tactel por fuera. De corte corto (válgame la redundancia) parece útil para hacer deportes de nieve (snow, ski, …). ¿El precio? Una broma: $40, por ser de la temporada pasada.

Además de la chaqueta compré también unos guantes, que los Lafuma WindStop polares que tengo son muy monos pero si andas rato acaban cediendo al frío. Así que ahora ya tengo otros, que son de otra marca extraña, con Thinsulate (40g), que prometen ser suficientemente cálidos ($10). Estuve a punto de coger unos Timberland, que de bueno únicamente tenían la marca, así que…

Y ya, para acabar las compras, compré un gorro. Básicamente, porque el que tengo no tiene orejeras, y, sinceramente, son necesarias. Especialmente ahora con el pelo corto, se me quedan congeladas. Es de estilo aviador, y dudo que con eso pueda llegar a pasar frío. Por fuera es de algodón encerado, se supone que también repele el agua. ($15)

Y volviendo a Target para tratar de comprar las botas (“ayer se acabaron, hoy habrán repuesto stock”) me he encontrado que en efecto, no han repuesto stock. Y comos siempre ojeo lo que tienen, he visto unos Khakis bastante decentes, de oferta, pero, me pasa algo similar a lo que les pasa a los obesos en España: no hay de mi talla. Mi diámetro de la cintura es demasiado pequeño.

Como detalle curioso decir que aquí las tallas normales no son S, M, L, XL, sino que la XXL es algo que se puede encontrar en cualquier lugar. Pero ahí no acaba. En tiendas de ropa (que no Target) uno puede encontrar las tallas 3X e incluso las 4X! ¡¡Cuatro!! ¡¡¡¡¡XXXXL!!!!! Con la tela que me sobra de unos pantalones 4X me puedo hacer un juego de cama, ni que hablar tiene de una chaqueta. Como referencia, Target tenía hasta la talla 46(americana) de aquellos Khakis. La talla mínima era la 32, que me quedaba como una 42 o 44 de Pull&Bear. Si no recuerdo mal, la talla viene expresada en pulgadas, lo que… una 46 es 117cm de diámetro de cintura.

Los que me conocen saben que soy un tanto friki, así que ahí va la parida de hoy:

Los gordos dicen: “Nos discriminan, porque no venden nuestra talla”.

Yo digo (delgados): “Nos discriminan porque nos cobran más cara la ropa”.

El cálculo es muy simple: con una serie de aproximaciones, el área de tela necesario para hacer unos pantalones es aproximadamente directamente proporcional al diámetro de la cintura de ese pantalón. Por lo que la diferencia de tela entre unos pantalones talla 44 USA y unos pantalones talla 30 USA es de aproximadamente el 47%, pero al mismo tiempo, el precio es el mismo, por lo que a mi, por los mismos pantalones me están cobrando el 47% más, o mejor dicho, conmigo están obteniendo un 47% más beneficio que con quien compra la 44. Sí, sí, sí, hay que añadir otros costes, entre ellos el de costura. Pero sea como sea, todos los costes se incrementan con el área, pero el precio de los pantalones es el mismo para diferentes tallas. Lo que nos lleva a lo siguiente:

Los fabricantes de ropa son empresas, no ONGs, así que como empresa no veo por qué han de vender algo que les da pocos beneficios, si con el mismo gasto pueden conseguir hasta un 47% más de beneficios. Si yo fuese una empresa de confección textil está claro que me dedicaría a las tallas pequeñas.

Y ahora me voy a buscar mis pantalones, que justo ha acabado el ciclo de secado.

21 de octubre, sábado: nieve

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Anoche, a eso de las once se puso a nevar, y así ha estado toda la noche. A las seis y media de la mañana, que he abierto un ojo he podido comprobar como aún seguía nevando, así que me he dado media vuelta y he seguido durmiendo, hasta las ocho, que ha empezado a sonar el despertador, y el sol ya me daba en la cabeza. Así que como ya viene siendo tónica habitual, me he arreglado un poco, he cogido la cámara y los guantes y me he ido a tirar fotos. En cierto modo, la nieve el viernes por la noche ha sido una especie de regalo, especialmente para los niños, que los podías ver jugando en casi todos los parques, con trineos incluidos. Porque la verdad, con el sol que hace apetece bastante salir. Respecto a mis vestimentas, sigo sin haber comprado nada adecuado. Ahora en un rato me acercaré a Target a comprar unas botas que no tienen mala pinta. Con eso, el problema de frío en los pies se debería solucionar, y sólo me faltarían los guantes (los que tengo, si hace frío pasas frío) y el gorro, para taparme las orejas. De momento, de cuerpo puedo pasar sin comprar nada, aunque si hace viento tiende a hacer un frío un tanto molesto.

En mi afán consumista ayer me compré una cartera de piel, de las de bolsillo. No es nada del otro mundo, y dudaba entre una Calvin Klein y esa, pero la verdad es que al final me gustó más la que compré (por eso la compré). Hay que decir que queda lejos de la calidad de las auténticas Pielnoble (me río yo de CK, Hugo, Ralph Lauren y todas las marcas famosas que había para elegir) pero tampoco está tan mal, es cuero “blando” en lugar del cuero “indestructible” de los productos Pielnoble. Y es que en esta vida, hay dos cosas que se pagan: la calidad, y la marca. Pielnoble tiene ambas. La que compré creo que ninguna de las dos. Curiosamente fue más cara que la CK, pero creo que la calidad es harto mayor.

En fin, que me voy a comprar las botas, que lo de siempre. Aunque tengo dudas si comprar unas Merrell o unas “sin marca”. La diferencia de precio es de unas tres veces. Miraré, pensaré y elegiré.

18 de octubre, miércoles: nieve y sol

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Después de toda la noche nevando, esta mañana me he salido de casa dispuesto a tomar unas cuantas fotos, con pilas nuevas, a las siete. En efecto, como ya predije anoche, la nieve heló, lo que no es ninguna novedad, pero por el creek han tenido la brillante idea de pasar la mini-quitanieves (un micro John-Deere con una pala enganchada) sin echar sal o similar, con lo que a unos fabulosos -5ºC cuando he salido estaba más helado que helado, y precisamente tacos no es que tengan mis suelas. Pero bueno, ha sido más divertido comprobar lo que me decía Luca, un chico italiano que está en el laboratorio, y es que aquí la gente está completamente loca, que salen en bicicleta cuando hay nieve, y cuando hay hielo también. En efecto, a las siete de la mañana, a -5ºC, con hielo gente corriendo por el creek. Completamente locos, yo haciendo maravillas para no matarme en las bajaditas en los puentes y ellos corriendo. Bueno, corriendo entre comillas porque los veías que parecían patos mareados, con el hielo. No se que carajo de deporte pueden hacer así. Pero el grado de locura no acaba ahí, ayer vi a varios tarados con pantalón corto. Pero uno de ellos, no contento con ello, aún se atrevió a llevar sandalias. ¡Sandalias! Cinco dedos de nieve, y el tío, tooo chulo, con sandalias y pantalón corto. Aunque sinceramente, como digo siempre, me la trae totalmente floja: si mis pies están calientes está bien, especialmente si la otra persona tiene esa opción, y no es que no pueda permitírselo, sino que no le da la gana.

Dejando el tema nieves y fríos al margen, me he liado en el laboratorio con unas medidas y he llegado suficientemente tarde como para no poder ni hacer colada ni acercarme a Target, así que después de cenar he hecho una mini-colada que ya tengo apropiadamente tendida en el tendedero, esperando que mañana esté seca.

Y respecto a tema comida, en mi eterna lucha por intentar encontrar leche con gusto de leche hoy he probado la buttermilk (leche de mantequilla). El resultado hasta ahora es un completo desastre:

1. Fat-free milk (desnatada): Es beber agua blanca.

2. Whole milk (entera): Con un contenido de grasa de 8g/240ml (3.4%), no acaba de tener el gusto a leche normal.

3. 2% milk (poco-desnatada): Con un contenido de grasa de 5g, no pierde mucho sabor respecto al ya de por sí poco de la entera.

4. 1% milk (más-desnatada): Con un contenido de grasa de 2.5g, el sabor es más bien nulo.

5. Goat milk (leche de cabra): Como la entera, tiene algo de gusto pero sigue quedando corto.

6. Buttermilk (leche usada para obtener mantequilla): El resultado es aproximadamente un yogur líquido, con el correspondiente gusto ácido. Práctica para batidos y demás, con un 1.5% de grasa.

Aún pendiente por probar me queda el Half-and-half: 12% de grasa (30g). Mitad leche, mitad crema (nata líquida). Principalmente se usa para hacer cafés con leche cremosos. Creo que tiene el mismo gusto de nada que las otras.

18 October 2006

17 de octubre, martes: nieve

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Después de cenar y ver un par de series chorras, he decidido salir a probar qué tal los -2ºC, aprovechando que había dejado de nevar. Nuevamente, constando mi equipo de una camiseta de manga corta, el polar Quechua de 12€ del Decathlon y un canguro Boomerang cutre de nylon, unos tejanos y las bambas de correr Kalenji de 12€ (a parte de los complementos: braga polar, gorro de lana-punto, guantes polares). No acabo de entenderlo, pues con la ropa que en Barcelona paso un octubre-noviembre habitual aquí estoy pasando el equivalente a la peor de las semanas (el peor de los días) de febrero en Barcelona. Será cosa de la humedad, pero la verdad es que no hace falta nada más. Importantes son los guantes y la braga, si bien unos buenos zapatos son imprescindibles, especialmente si haces un poco el idiota, como he hecho yo. No obstante, me ha dado para más de 30’, y eso que a los 5’ se ha puesto a nevar. Y volviendo ya sólo me ha faltado revolcarme en la nieve. Cuando he llegado a casa, al deshacer el dobladillo de los tejanos lo tenía lleno de nieve todavía.

La verdad, muy bonito todo, nevando a la luz de las farolas, todo blanco, como en las postales. Los mini-aludes en los tejados y los desprendimientos en los árboles, no sólo de nieve y hojas, sino de las mismas ramas en algunos casos. Corretear por esa alfombra blandita, y andar por el crujiente del camino.

Para los que no estén familiarizados con la nieve (como yo) hay una serie de reglas a tener en cuenta:

1.      No andar cerca de los tejados. O debajo o lejos, pero no cerca. Si cae nieve te cuelga, eso, si no es hielo, que los problemas pueden ser peores.

2.      Cuidado con los árboles. Si cuando estáis pasando por debajo de uno oís ruido… corred: o cae alguna rama o cae una montaña de nieve.

3.      Si está todo el suelo con nieve pero en una zona parece no haber… cuidado nuevamente, dado que entre las diversas posibilidades, las dos más frecuentes son o que sea agua (más vale que vuestro calzado sea bien impermeable), o que sea hielo (resbalón al canto).

 

En fin, que me ha entrado hambre y es tarde. Picaré algo y me iré a dormir (nuevamente tendré que batallar por encontrar la configuración sábana-edredón-pijama adecuada), que mañana tengo el despertador adelantado una hora, a ver si esta noche hay algún cambio importante o a ver si sale un día suficientemente claro como para tirar unas fotos a los flatirons.

17 de octubre, martes: hielo

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Si bien cuando volvía de tomar fotos la nieve hacía “crunch crunch” cuando la pisabas, ahora mismo ya hay cristales de hielo en la silla de resina que tengo en el balcón. Lo que quiere decir que mañana la subidita de Folsom puede ser divertida. Todas las bambas que dispongo aquí tienen suela “de pista”, así que difícilmente romperé hielo con eso. Wow, los bomberos a toda pastilla. Es divertido esto. Actualmente -2ºC en mi balcón, 75ºF (24ºC) en el termostato que está en la cocina. El gradiente es fácilmente de dos grados, dado que las ventanas son de simple cristal.

Y ahora que pienso, hay dos pequeños detalles que he olvidado. Primero: tenía que haber hecho la colada ayer para ir bien, a malas hoy. Lo que quiere decir que o mañana en Target compro calzoncillos o hago la colada para poder ponerme algo pasado. Segundo: tenía que haber comprado comida en Safeway. Bueno, aprovechando el momento… consumiré lo más perecedero y aprovecharé para descongelar la nevera, probablemente mañana. Aunque tampoco acabo entendiendo lo de descongelar la nevera, si la tengo a potencia 1.5 de 8 (8 es más frío) porque ayer la tenía al 2 y esta mañana he tenido que picar el café para poder descongelarlo.

Me tocará ser imaginativo: tengo que recuperar algo de arroz, un manojo de espárragos verdes, un par de tomates de lata y algunas lonchas de tofu. Que puedo acompañar con jamón cocido o peperoni. Creo que solucionaré el tema con un salteado. Hmmm, no tiene mala pinta. Me voy con ello, que son las 20:15, mi hora habitual de acabar de cenar.

17 de octubre, martes: Nieve

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En efecto, así es. Si bien el otro día nevó en las montañas hoy ha nevado en todas las cotas de Boulder. Tanto es así que ha empezado por la mañana y aún sigue nevando. Cuando he vuelto había acumulados como unos seis centímetros en las zonas intactas, así que ahora debe estar por los ocho. La verdad es que es realmente bonito, ver cómo la nieve cambia de  dirección y como cae, sobre un suelo ya blanco, sobre unos árboles colgados de nieve, mientras de fondo suena Ottmar Liebert y Luna Negra.

Para los que no lo saben todavía, en efecto sigo sin ropa de abrigo. Esta mañana, yendo al laboratorio simplemente llovía, una especie de calabobos… pero con agua demasiado “ligera”, así que parecía aguanieve. A eso de las diez ha empezado a caer nieve bastante seguido. Me he bajado a comer a casa, y he aprovechado para coger el paraguas. La bajada ha sido divertida: Nevando con unos copos del tamaño de botones y yo tranquilamente, con mis bambas, mis tejanos azules, la camiseta de Green Day y un jersey gris. Cuando he llegado al apartamento, obviamente ya empezaba a estar mojado, pero para nada he pasado frío. A la vuelta he decidido coger el paraguas y los guantes, y ya puestos un gorro que tengo, por si me daba por no llevar paraguas, siempre es mejor eso que acumular nieve en el pelo. La cuestión es que he descubierto que tenía un canguro, así que… nada, mínimamente equipado he vuelto al laboratorio, para comprobar que a eso de las 4 empezaba a cuajar. A las cinco, cansado de estar encerrado y sin ropa he decidido volverme para casa y tomar algunas fotos. Rápidamente he detectado la necesidad de comprar zapatos mínimamente adecuados, no por que calasen, sino porque la bajada de Folsom ha sido un tanto… digamos divertida. Así que he llegado a casa, he descargado portátil y me he vuelto a la calle, dispuesto a ir a Target. No obstante, el creek estaba realmente bonito, y como la Lumix necesita mucha luz para hacer fotos sin grano, he decidido tirar unas cuantas. Tanto es así que he tomado el creek en dirección a la 30th. He tomado unas cuantas fotos… y pensando en otras cosas he acabado nuevamente a la altura de Folsom, cuando debería haber subido en la 28th. Total, que para cuando he llegado a la altura de Canyon con la 28th ya estaba con los pies totalmente calados. De hecho, ya los tenía calados desde bastante antes, pero para ese entonces empezaban a estar también fríos. Así que me he vuelto. Resultado: cuando he llegado tenía los zapatos totalmente calados, como los pantalones, y el canguro. Porque menos vertical, nieva en todos los sentidos. Sea como sea, he tomado unas cuantas fotos. Bastantes menos de las que me gustaría. Aquí va mi particular cazadores de mitos:

Las pilas cuando baja la temperatura baja su capacidad”. Totalmente cierto. Me he encontrado que con unas pilas que debería poder lanzar todavía unas 90 fotos con 30 fotos estaban ya totalmente asfixiadas. Buena noticia: al volver al calor esa capacidad en parte se recupera. Notar todos aquellos que quieran hacer salidas a la montaña a hacer fotos, que ya pueden ir mirando unas pilas/baterías con un bonito coeficiente con la temperatura, o que vayan pensando en comprarse una canana de cazador para llevar las pilas. Desconozco la duración de las míticas Oxidride de Panasonic, pero en el caso de mi cámara, unas alcalinas normales dan para aproximadamente unos 200 disparos. A cero grados (al menos mi impresión) es que ha bajado a un tercio. Fácilmente puede bajar a un cuarto, algo que para mi estilo de tomar fotos es estrictamente no válido.

16 October 2006

15 de octubre, domingo: compras

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Esta tarde he aprovechado para dar unas vueltas, ojeando a ver si compraba ropa más invernal. Como detalle curioso… he aparecido en la tienda Macy’s, muy pijo todo: Ralph Lauren, Calvin Klein, Timberland, Nike, Adidas… y obviamente Levi’s. No obstante, oh!, grata sorpresa… los Levi’s a un precio normal de $32-$40 (~28-32€). He estado a punto de comprarme unos, pero he preferido esperarme y preguntar por una buena tienda en el labo. De momento me he pasado por Target, donde tienen también ropa, para echar un vistazo. Aunque los Levi’s me llaman bastante, por otro lado, me siguen llamando los Dickie’s: “ultra-resistentes, anti-arrugas, anti-manchas” igual que unos Kakhis, también con similares propiedades de “casi-indestructibles”. También me ha pasado algo parecido con las camisetas, la mayoría de ellas graciosas, como la gama “Trust me I’m …” donde los puntos suspensivos pueden ser cualquier cosa, aunque de momento solo he visto doctor y lawyer. Creo que “botaré” las camisetas del Decathlon y me llevaré de aquí unas cuantas. De momento ya tengo una negra de Green Day, y le tengo echado el ojo a un par más. Lo único que me da miedo es que si me las pongo mucho por aquí, con las lavadoras estas cutres no se si me durarán mucho, que a veces tienen residuos de lejía.

Ciertamente Target me ha sorprendido muy gratamente, debido a los artículos textil y calzado que tienen, calidad de los cuales personalmente desconozco, pero me han llegado opiniones favorables. Sea como sea, se pueden encontrar marcas como Dickie’s, externa a Target, aunque lo más normal es encontrar marcas para Target, como sería el caso de C9, cuyo fabricante es Champion, pero por ser productos para Target pasan a llamarse C9. Supongo que sucede lo mismo con Cherokee o Mossimo.

Y es que Merrell está muy bien, como Columbia, pero gastarme $100 en unas bambas, o $130 en una chaqueta… pues que queréis, un poco me duele.






















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