En efecto, como ya viene siendo tónica habitual en las ofertas (como en España) no hay productos de mi talla. Las botas no estaban disponibles, así que estuve a punto de comprarme unos zapatos, que dan bastante el pego, pero dado que son de PVC pues he pasado. Ciertamente para la nieve me irán bien, pero eso es como llevar unas bolsas de plástico en los pies.
Así que volviendo para casa acabé pasando otra vez por Marshalls para comprar ropa. No sabía si comprar una chaqueta de ante, una Columbia para la montaña o algo estándar tirando a cutre. Dado que la tendré que llevar en el avión, irá hecha un churro, idea que no me gusta nada para la Columbia y su membrana impermeable. Por otro lado, necesitaba algo para ponerme cuando nevara e hiciera tiempo desagradable, así que la de ante ha quedado descartada (para ese uso, aunque puede ser que la compre igualmente) así que me compré una Zero X Posur, una marca extraña con un “tres piezas” bastante curioso. La verdad, me gusta bastante, tiene un tacto similar al Tactel y la chaquetilla interior no es simplemente un polar, sino eso, una chaquetilla, polar por dentro y la misma tela estilo Tactel por fuera. De corte corto (válgame la redundancia) parece útil para hacer deportes de nieve (snow, ski, …). ¿El precio? Una broma: $40, por ser de la temporada pasada.
Además de la chaqueta compré también unos guantes, que los Lafuma WindStop polares que tengo son muy monos pero si andas rato acaban cediendo al frío. Así que ahora ya tengo otros, que son de otra marca extraña, con Thinsulate (40g), que prometen ser suficientemente cálidos ($10). Estuve a punto de coger unos Timberland, que de bueno únicamente tenían la marca, así que…
Y ya, para acabar las compras, compré un gorro. Básicamente, porque el que tengo no tiene orejeras, y, sinceramente, son necesarias. Especialmente ahora con el pelo corto, se me quedan congeladas. Es de estilo aviador, y dudo que con eso pueda llegar a pasar frío. Por fuera es de algodón encerado, se supone que también repele el agua. ($15)
Y volviendo a Target para tratar de comprar las botas (“ayer se acabaron, hoy habrán repuesto stock”) me he encontrado que en efecto, no han repuesto stock. Y comos siempre ojeo lo que tienen, he visto unos Khakis bastante decentes, de oferta, pero, me pasa algo similar a lo que les pasa a los obesos en España: no hay de mi talla. Mi diámetro de la cintura es demasiado pequeño.
Como detalle curioso decir que aquí las tallas normales no son S, M, L, XL, sino que la XXL es algo que se puede encontrar en cualquier lugar. Pero ahí no acaba. En tiendas de ropa (que no Target) uno puede encontrar las tallas 3X e incluso las 4X! ¡¡Cuatro!! ¡¡¡¡¡XXXXL!!!!! Con la tela que me sobra de unos pantalones 4X me puedo hacer un juego de cama, ni que hablar tiene de una chaqueta. Como referencia, Target tenía hasta la talla 46(americana) de aquellos Khakis. La talla mínima era la 32, que me quedaba como una 42 o 44 de Pull&Bear. Si no recuerdo mal, la talla viene expresada en pulgadas, lo que… una 46 es 117cm de diámetro de cintura.
Los que me conocen saben que soy un tanto friki, así que ahí va la parida de hoy:
Los gordos dicen: “Nos discriminan, porque no venden nuestra talla”.
Yo digo (delgados): “Nos discriminan porque nos cobran más cara la ropa”.
El cálculo es muy simple: con una serie de aproximaciones, el área de tela necesario para hacer unos pantalones es aproximadamente directamente proporcional al diámetro de la cintura de ese pantalón. Por lo que la diferencia de tela entre unos pantalones talla 44 USA y unos pantalones talla 30 USA es de aproximadamente el 47%, pero al mismo tiempo, el precio es el mismo, por lo que a mi, por los mismos pantalones me están cobrando el 47% más, o mejor dicho, conmigo están obteniendo un 47% más beneficio que con quien compra la 44. Sí, sí, sí, hay que añadir otros costes, entre ellos el de costura. Pero sea como sea, todos los costes se incrementan con el área, pero el precio de los pantalones es el mismo para diferentes tallas. Lo que nos lleva a lo siguiente:
Los fabricantes de ropa son empresas, no ONGs, así que como empresa no veo por qué han de vender algo que les da pocos beneficios, si con el mismo gasto pueden conseguir hasta un 47% más de beneficios. Si yo fuese una empresa de confección textil está claro que me dedicaría a las tallas pequeñas.
Y ahora me voy a buscar mis pantalones, que justo ha acabado el ciclo de secado.