2 de septiembre, sábado
Hoy ha amanecido un día frío de carajo, comparado con los días anteriores. El apartamento ha amanecido a 65º y la gente por la calle iba con anoraks y gorro. Tocaba partido de los CU Buffs, lo que significa caos y montañas de gente en todos sitios, intentando ir al partido. Por mi parte, como los que me conocéis sabéis bien, detesto los eventos colectivos masificados, por lo que he aprovechado para hacer aquel paseo por las tiendas que tenía pendiente. Dicho y hecho, me he vestido (y abrigado –camiseta, polar, chaqueta-) y me salido a la calle. Merece la pena destacar que para este tipo de eventos, aquí TODO el mundo alquila cualquier cosa que se pueda vender como plaza de parking. Por ejemplo, en mis apartamentos han habilitado la zona posterior (la de las fotos de la valla de madera) y parte de la frontal como aparcamiento. Cuando he salido de aquí igual había cinco coches, pero a la vuelta igual eran unos 50. Notar que el precio de alquiler de plaza eran 20$, como en los apartamentos de Newton Court, que están justo enfrente. Más lejos, en el instituto también alquilaban las plazas, pero a 10$. Y bueno, cuando estaba volviendo para comer, como nota curiosa, he visto como un reventa compraba a otro reventa por “Your single!For tweny bucks”, para venderla unos metros más allá. Bueno, cierto es que he visto más cosas curiosas, pero ese ya es otro tema.
Total, que esta mañana he salido a mirar algunas tiendas. “Dit i fet”, he pasado por el McGuckin (uno de los chicos ya me conoce), he comprado el abrelatas (finalmente podré comer atún/maíz/… en conserva) y dado el frío que hacía, se me ha ocurrido comprar un termómetro. He tardado en decidir el modelo, pero he cogido uno normal, que todo sea dicho, mide un poco como el culo (+2 ºC). He mirado antenas, pero dado que valen como 25$ y tal y como me ha dicho el dependiente “seguramente podrás ver sólo 3 cadenas”, prefiero darme un par de días y hacerme el invento de toda la vida, la patatantena, que supongo que ya conocéis. Sí, hombre sí, la patata con dos tenedores clavados. Diagrama de radiación misterioso e impedancia indescriptible, pero por lo visto funciona. Yo no llegué a hacer esa clase avanzada, me quedé en la antena de los cables colgando del techo, aka “dipolo de puntas dobladas”. Nah, bromas al margen, he hecho pruebas usando un cable UTP de 5m como antena, y ciertamente, veo sólo cuatro emisoras: una de dibujos, una de habla hispana (“TodoBebé”), teletienda y no-se-que-carajo más, de modo que no creo que me compre la antena.
Volviendo a las tiendas, como había salido, he ido a buscar la famosa WholeFoods (que he sido incapaz de encontrar) y me he pasado también por la mítica Buffalo Exchange, que, para qué negarlo, me ha decepcionado mucho (sólo tenían cuatro cosas) y por la Boulder Army Store, que ciertamente NO me ha decepcionado una pizca. Desde Timberland hasta botas militares, pasando por cascos estilo WWII, y sacos de dormir, una tienda bastante curiosa a tener en cuenta. Tiene un aire a esa tienda militar que hay por la calle hospital en Barna, no obstante, aquí tienen menos “de atrezzo” y más “de campaña”, dado que están orientados a acampada. Me han llamado la atención unos pantalones de cierto aire militar, pero sin multibolsillos ni camuflaje ni leches, simplemente negros, de tejido sólido y como ponía en la etiqueta “carefree”. 24$+tax. Igual me los compro, aunque primero necesitaré ropa de abrigo.
Por la tarde, después de romperme los cuernos un rato con los convertidores conmutados me he ido a dar otra vuelta por ahí, a ver si encontraba la mítica tienda/alquiler de vídeos “The video station”. Ciertamente la he encontrado. Cuando me he dicho “bah, no tengo ni idea de dónde está eso” he visto una microventana que daba a un sitio con DVDs. He alzado la vista, y detrás de los árboles he conseguido encontrar un “e VID”. El resto del cartel estaba totalmente tapado por los árboles. He entrado por la minúscula puertecita y oh, maravilla de las maravillas, un cajón de “used DVDs, 2 for 10$”. Desgraciadamente nada interesante, pero me he dado cuenta que es un local de alquiler y no venta, a pesar de que vendan algunas. Total, he estado mirando, y remirando y mirando más. Cartel “Foreign” hombre, igual tienen algo raro por aquí, me he dicho. Varias pelis asiáticas (taiwan, china, japón…) y un comentario “hey, en el piso de arriba tenemos más”, así que he subido. Madre de dios. Lo que había ahí… a destacar: filmografía diversa de diversos géneros y tipos. Clásicas, no clásicas, de diferentes países (Francia, Alemania, Italia, Netherlands, España…) y anime. Sí, animación. Una estantería al completo, por delante y por detrás. Bebop, Champloo, Full Metal, Hina, Chobits, Initial, Marionette, GTO… entre una infinidad más, a destacar la fabulosa Porco Rosso y otras joyas del estudio Ghibli (Mononoke, Chihiro, …) y el cartelito: “hey, la sección hentai está en +18, deberás presentar ID”. He recordado un par de películas en las que estaba interesado, pero dado que me interesaba comprarlas me he dirigido a Electronics City, donde compré Riddick, y donde estaba el dependiente maleducado. Después de andar por los diferentes pasillos y demás he encontrado algo parecido a lo que estaba buscando: “The professional” (Leon), pero la versión normal (cortada). Así que he preguntado por la “integral director’s cut”. Después de repetir un par de veces (problemas de mi pronunciación, imaginad…) ha buscado en una lista y me ha confirmado que sólo tienen esa versión (10$), que no me interesa para nada. Las pelis de “Acción Hong-Kong” están también tiradas, así que igual me compro alguna de esas de tiros y golpes, sí esas que el argumento es como relleno. Sea como sea, al salir de la tienda he caído: “¿Cómo demonios va a estar aquí la versión completa si precisamente la censuraron para poder sacarla aquí?”
Pregunta rápida: ¿Por qué se nos conoce a los Españoles en el extranjero? O mejor dicho: ¿Qué recuerdan los guiris de España? Sí, el sombrero mejicano, pero a parte de eso. Sí, el moreno gamboide, pero a parte de eso. No, tampoco es la sangría. Ni Lloret. Ni el embutido. Qué hacen todos los guiris en las ramblas (a parte de beber sangría). Sip, comer paella. Los que me conocéis sabéis que soy un fan declarado del arroz. Me encanta la facilidad de hacerlo y las millones de combinaciones posibles, habitualmente limitadas únicamente por la imaginación. El tema es: ya casi me he acabado el paquete de dos libras que compré al llegar. Aún me queda para un par de veces más, pero… demonios, si hago cuentas me salen 1.5kg de arroz al mes…
Más comentarios rápidos:
1. El día que llegue a Barcelona (ni jet lag ni leches) me pasaré por el mercado y compraré Lomo Ibérico y Jamón de Bellota, de los de verdad, me pasaré por una panadería decente y compraré un “pà de pagès” y me lo comeré tranquilamente, tostado, untado con ajo, tomate y con aceite virgen extra. No podéis llegar a imaginar cómo disfrutaré ese momento. Tres meses sin probar nada remotamente parecido. Bueno, remotamente sí… demasiado remotamente.
2. Cuando me acuerde compraré aguja e hilo(s), que tengo un par de descosidos que arreglar.
3. En cuanto tenga tiempo (y ganas) me pasaré por Joann fabrics que la tengo al lado a comprar una tela para tapar el sillón rancio este, que los brazos dan asquito. Seguramente le de un par de puntadas largas para que no se mueva la funda y tenga un poco de cara y ojos.
4. No, aún no he ido a ningún Fast Food, (obviando el teórico fast good de UMC –que era más bien fast trash–). Tengo que probar los Shawarma y las BBQ. Hay una BBQ en Arapahoe St. que sólo por el aspecto cutre me llama. No creo que llegue a mediados de mes sin haber ido.

