Lázaro de viaje
(Boulder, CO)

30 August 2006

29 de Agosto, martes

Filed under: General

Ayer por la tarde hicimos parte de “la mudanza” de cosas de casa de Eduard a mi casa. Lo divertido es que como habían devuelto el coche por la mañana tocó hacer el movimiento “a mano”, esto es, sin ningún medio motorizado. El surrealismo llegó a un punto notable cuando, para hacer menos viajes, Amanda pensó en utilizar uno de los carritos de los niños para llevar las cosas. Ciertamente fue una gran idea: me ahorró algún viaje y un deslomamiento importante, si bien, si en el momento álgido de transporte me hubiese visto la policía, seguramente a estas horas aún estaría encerrado intentando convencerles que soy una persona normal. Bueno, mejor entrecomillar “normal”, por motivos que todos los que me conocéis sabéis de sobra. ¿Y por qué digo que me habrían detenido? Bueno, para que os hagáis a la idea, imaginadme a mi (por consiguiente mi aspecto desaliñado habitual), empujando un carrito de niño, con una bolsa colgada en cada uno de los “mangos” del “manillar” y transportando en el carrito un cubo de basura, con comida dentro (Eduard’s Joke: “a eso es lo que se llama comida basura, ¿no?”) pero hey, que iba todo bien envasado. Y para desinfectar iba también una botella de lejía. Cerrada. Así los germenes/bacterias/etc se espantaban y se iban corriendo. Ese fue el primer viaje. Si hubiese llevado una pata de palo, ya habría sido la monda. De vuelta, con el carrito plegado al hombro. Segundo viaje, y para evitar un tercero… Eduard con una bicicleta (que tenía que dejar en otro apartamento) y llevando en ella a su hijo, yo con otra bicicleta, y Amanda, empujando el carrito de su hija y estirando del aspirador.

Ciertamente, un tanto peculiar la imagen.

Y para acabarlo de arreglar, esta mañana hemos traído el microondas y algunos cacharros que faltaban, esto es, Eduard empujando el carrito grande con el microondas, y yo empujando el carrito pequeño, con dos bolsas dentro y con otras dos bolsas colgadas de los manillares.

Y sí, siempre hicimos el mismo camino. Y sí, nos cruzamos con gente. Y obviamente sí, se nos quedaban mirando. Me pregunto qué carajo debieron pensar los vecinos después de semejante desfile. Bueno, sea como sea, ya tengo tele, microondas, aspirador, flexo, despertador, edredón, dos cojines más, sillas de resina, móvil, bicicleta, olla, bolsa para congelados… Sí, sí, puede decirse que ya estoy instalado. Me falta por comprar la U para la bici, una tapa para la sartén, antena para la tele y un chisme pirex para hacer el arroz de acompañamiento en el microondas.

Hablando de comida, eso me recuerda que me he acercado hoy al súper otra vez, esta vez, aprovechando que tengo bolsa para congelados, a comprar pescado (demonios, parece que desconozcan su existencia aquí), sal yodada (raquitismo), leche y ya puestos, harina (bechamel y otras salsas) y algo más que no recuerdo. Pues la broma es que he comprado pescado congelado (“tilapia”, ¿alguien sabe qué carajo de pescado es ese?) y para que no se descongelase lo he metido en una bolsa para congelados. He llegado a caja, y he dejado la bolsa para congelados junto con todo lo demás. Total, me estaba peleando yo con el lector de tarjetas (aquí pasas tú las tarjetas –socio, crédito– por el lector) y de pronto, me he encontrado al tío que embolsa (hay alguien al final de la caja que mete lo que compras en bolsas) con la bolsa de congelados en la mano, mirando alternativamente mi cara y la bolsa, como si fuese un bolso de lentejuelas. Al ver el panorama, he preguntado a la cajera si había abierto la bolsa. Ciertamente, el diálogo tampoco tiene desperdicio: “¿Has abierto la bolsa?” “¿Qué?” “Que si has abierto la bolsa esta” “¿Eh?” “Que llevo cosas dentro, mira” y cuando he sacado el pescado congelado de dentro me han mirado como si estuviesen mirando a un astronauta que hubiese aterrizado en su comedor. Mirada que han mantenido hasta que he cogido mis bolsas y me he ido.

Eso me lleva a considerar dos posibles escenarios: (1) Desconocen la existencia de las cosas llamadas “bolsas para congelados”, o bien (2), estaban dando por supuesto que yo sacaría los congelados y los pondría allí, algo de lo que como siempre no me he acordado, y no he pensado, dado que si llevo bolsa de congelados y no llevo congelados, pues es bastante probable que ya estén dentro. Si me encuentro en (1), eso justificaría las miradas, si bien, si me encuentro en (2), desde mi punto de vista justificaría un “por favor, ¿la próxima vez puedes sacar los congelados de la bolsa?” que habría desencadenado un “claro, lo siento, se me ha olvidado”. Sea como sea, en el super este, cuando no haces las cosas como ellos las hacen siempre te miran un poco como mirarían a una persona que tiene como afición quemar escuelas (con los niños dentro). Dado que mientras no me digan cómo debo hacerlo no lo voy a hacer como esperan, creo que van a seguir mirándome con esa cara por algún tiempo. Quizá, con un poco de suerte, hasta lleguen a conocerme.

 

Dado que parece que ha empezado a haber una cierta “interactividad” con el blog, comentaré los temas más “solicitados” (1 persona xD)

Tema comida: es un poco como todo, hay sitios malos, y sitios buenos, sitios baratos y sitios caros. Conseguir un sitio bueno y barato… no se, llevo demasiado poco tiempo. “Pero ahí se come bastante mal, ¿no?” Hay bastante “cultura de la barbacoa-beefstick” y el pescado suele estar un tanto alejado. Para los que nos gusta la sepia, gambas y cigalas, es difícil de conseguir, si bien salmón, atún y emperador (congelados) se pueden conseguir entre 7 y 9$ la libra (Safeway). Los precios por lo general son caros, más si consideras la “comida orgánica” que en España conocemos como “ecológica”.

Tema comida 2, mis fotos: Sí, lo se, mis platos ni son completos ni son buenos, etcétera. Teniendo en cuenta que hasta anoche disponía únicamente de una sartén, tres fogones que no conocía (y no conozco todavía), y un horno de la pre-guerra, tampoco podía hacer cosas mucho más elaboradas. De momento, estoy elaborando un menú que debería solucionar los problemas de desayuno y cena, dando lugar a algo relativamente equilibrado. (Tranquilos padre, madre y abuela, me alimento bien)

Temperatura: pues empieza a venir fresco, si bien en las horas de sol más boyante (8-19) se puede ir con camiseta corta y pantalón largo, a las primeras horas de la mañana (6-7) la manga larga se hace necesaria. Comentar que mi apartamento NO está aislado. Pared de bloque simple, tengo una cristalera de poco más de 4 metros de cristal simple, corredera, sin burletes y eso hace que si bien ahora estoy a 74ºF (23,5ºC), por la mañana a las 6:30 bajo hasta los 64ºF (17,8ºC), un gradiente que justifica que cuando me voy a dormir tenga calor y cuando me despierto esté jodido de frío.

Magnum, Casull, Ruger y familia: No, no he visto a nadie llevando arma, salvo a la policía y los Rangers, si bien ayer me pareció oir disparos de escopeta, podría haber sido cualquier otra cosa, incluso alguna inauguración de algún evento. Y no, no me ha parado todavía la policía, si bien los he visto en acción dos veces (atestados, y lo que parecía un test de alcoholemia positivo).

 

Y bueno, creo que con esto, por hoy, es suficiente.






















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